Enseñar es aprender

Siempre me ha gustado entender la enseñanza como una dualidad, donde lo que das es directamente proporcional a lo que recibes. Mi etapa como estudiante me hizo plantear esta hipótesis, y mi etapa como profesor me hizo confirmarla. Por ende, y entrando en materia, la enseñanza me gusta dividirla en dos perspectivas.

La primera la definiría como “enseñar por enseñar”, que es la importancia de saber transmitir los conocimientos para que tus alumnos aprendan. Es esa parte material, donde se ponen en juego tus conocimientos en la materia, tus estudios y tus años de práctica para poder aplicarlos en una clase.

Para lo que no te preparan, es para cuando tu “público”, no está tan interesado en escucharte como tú pretendes ser escuchado.

Dentro de esta misma perspectiva, se esconde esa parte de improvisación, que como buen profesor debes desarrollar: aprendiendo a moldear los conocimientos para que tus alumnos sean capaces de entenderlos, aplicarlos, y, al mismo tiempo, estén entretenidos durantes las lecciones(no olvidemos que el juego debe ser imprescindible en tus clases, dado que los niños necesitan jugar y moverse).

Soy partidario de que si un alumno trabaja y aprende, no es necesario que sea haciéndolo sentado, como un robot, sin dejar que su naturaleza lúdica pueda desarrollarse. Un niño aprende jugando, no deberíamos olvidarlo nunca.

La otra perspectiva, la llamaría “enseñar por aprender”. Esta es la parte bidireccional de la enseñanza, íntegramente ligada a la anterior, donde es tu parte emocional y espiritual la que se pone en marcha y toma el control.Ya no es lo que enseñas, sino cómo lo enseñas.

Es esta la parte más importante de la enseñanza, porque ya no sólamente enseñas, sino que aprendes de tí, de tus alumnos y de lo que haces con ellos mientras enseñas. Es esta parte la que diferencia a un buen profesor de un mal enseñante, donde se vé cómo es la persona, la pasión.

Hay una frase que me encanta que dice: “la manera en la que haces algo es la manera en la que lo haces todo”. Sé el docente que te gustaría tener, abre tu mente, no pienses solo en enseñar, sino en transmitir, aprende a enseñar pero, sobre todo aprende a aprender.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Scroll al inicio