La tecnología forma parte de nuestra vida diaria la utilizamos para comunicarnos, realizar gestiones o acceder a información importante. Saber utilizar el móvil es una forma de inclusión digital, ya que permite a todas las personas participar activamente en la sociedad, independientemente de su edad o experiencia.
Con pequeños cambios y algo de ayuda, el móvil puede convertirse en una herramienta muy útil para cualquier persona.
Adaptar el móvil a nuestras necesidades
Cada persona ve, oye y maneja el móvil de forma diferente. Ajustar el tamaño de la letra, los iconos y el brillo de la pantalla permite que el teléfono se adapte a la persona, y no al revés. Esto es un primer paso fundamental para una tecnología más inclusiva.
Asegurar que el sonido sea claro
Configurar correctamente el volumen de las llamadas ayuda a no perder comunicaciones importantes. Un móvil que se escucha bien facilita la participación y reduce la sensación de dependencia de otras personas.
Simplificar para facilitar el acceso
Eliminar aplicaciones que no se usan y dejar solo las necesarias en la pantalla principal hace que el móvil sea más fácil de entender. Una pantalla ordenada favorece la autonomía y evita la confusión.
Facilitar el acceso a los servicios digitales
El teléfono móvil permite acceder a muchos servicios que hoy en día se ofrecen de forma digital, como información, avisos o trámites sencillos. Aprender a usar el móvil para estas funciones ayuda a no quedarse fuera y a participar en igualdad de condiciones en la sociedad actual.
Tener acceso a estos servicios desde el móvil reduce barreras y favorece una mayor autonomía en el día a día.
Usar el móvil para gestiones cotidianas
Aprender a utilizar el teléfono para tareas básicas, como consultar citas médicas o realizar gestiones bancarias, ayuda a reducir desplazamientos y facilita el acceso a servicios. Esto contribuye a una mayor independencia en la vida diaria.
Protegerse de riesgos digitales
La inclusión digital también implica aprender a usar la tecnología de forma segura. Desconfiar de mensajes o llamadas sospechosas y no compartir datos personales protege a las personas y refuerza la confianza en el uso del móvil.
Cuidar el dispositivo
Usar una funda protectora y mantener el móvil cargado ayuda a evitar problemas técnicos. Un dispositivo en buen estado garantiza un acceso continuo a la tecnología y a los servicios digitales.
Aprender a nuestro propio ritmo
Cada persona aprende de forma distinta. Practicar poco a poco, repetir las acciones y no tener miedo a equivocarse es clave para avanzar en el uso del móvil y sentirse parte del mundo digital.
Desde nuestra Organización, hacemos cursos de alfabetización digital para personas mayores de 60 años para que no se queden atrás.
Aprender acompañados
La inclusión digital se construye mejor en compañía. Pedir ayuda, compartir dudas y aprender con el apoyo de otras personas o entidades facilita el proceso y refuerza la confianza.
El acceso y el uso de la tecnología no debería ser una barrera, sino una oportunidad. Con acompañamiento, paciencia y herramientas adecuadas, el teléfono móvil puede convertirse en un puente hacia una participación más activa, autónoma e inclusiva en la sociedad digital.
Guadalupe Sevilla Eyssartier
Departamento de Comunicación
ONG Recicla-Alicante