Cuando la infancia se convierte en trabajo

12 de junio – Día Mundial contra el Trabajo Infantil

Hay días que pasan desapercibidos para muchas personas. Días que aparecen en el calendario, se mencionan en las noticias y desaparecen al día siguiente. Pero hay fechas que deberían obligarnos a detenernos unos minutos, reflexionar y mirar más allá de nuestra propia realidad.

El 12 de junio es una de esas fechas.

Se celebra el Día Mundial contra el Trabajo Infantil, y cada año, cuando llega este día, no puedo evitar pensar en millones de niños que, mientras nuestros hijos juegan, estudian, ríen o sueñan con lo que quieren ser de mayores, ellos están trabajando para sobrevivir.

Y esa realidad me duele.

Me duele porque la infancia debería ser sinónimo de juegos, de descubrimientos, de aprendizaje, de abrazos, de amigos y de sueños. Sin embargo, para demasiados niños y niñas en el mundo, la infancia tiene otro significado: largas jornadas de trabajo, cansancio, explotación, peligro y una responsabilidad que jamás debería recaer sobre sus pequeños hombros.

A veces, desde nuestra comodidad cotidiana, olvidamos que existen niños que no conocen un aula porque pasan el día en una mina. Niños que no tienen tiempo para jugar porque trabajan en campos agrícolas bajo un sol abrasador. Niñas que realizan tareas domésticas durante horas interminables o que son obligadas a asumir responsabilidades de adultos cuando apenas están empezando a comprender el mundo.

Y lo más triste es que muchos de ellos consideran esa realidad algo normal.

Nunca han conocido otra cosa.

Mientras escribo estas líneas, pienso en esos pequeños rostros. Pienso en sus manos. Manos que deberían estar sujetando lápices, coloreando dibujos o construyendo castillos de arena. Sin embargo, sostienen herramientas, cargan peso, recogen cosechas o realizan trabajos peligrosos para ayudar a sus familias a sobrevivir.

Detrás de cada cifra hay una historia.

Porque cuando hablamos de millones de niños trabajadores, corremos el riesgo de olvidar que cada número tiene nombre, tiene una sonrisa, tiene una familia y tiene sueños.

Sueños que muchas veces quedan enterrados bajo la pobreza, la desigualdad, los conflictos o la falta de oportunidades.

Desde Recicla Alicante creemos profundamente en el poder transformador de la educación, de la solidaridad y de la justicia social. Creemos que ningún niño debería verse obligado a elegir entre comer o estudiar. Creemos que la pobreza nunca puede ser una excusa para robar una infancia.

También creo que, aunque el problema parezca lejano, nos afecta a todos.

Vivimos en un mundo conectado. Muchos de los productos que consumimos diariamente recorren miles de kilómetros antes de llegar a nuestras manos. Por eso es importante preguntarnos de dónde vienen las cosas que compramos, quién las produce y en qué condiciones se fabrican.

Porque la lucha contra el trabajo infantil no es únicamente responsabilidad de los gobiernos o de las organizaciones internacionales. También es una responsabilidad colectiva. Una responsabilidad que comienza cuando decidimos no mirar hacia otro lado.

Hoy quiero acordarme especialmente de esos niños y niñas que quizás nunca leerán estas palabras.

Quiero decirles que no están olvidados.

Que hay personas en distintos rincones del mundo que luchan cada día para que tengan acceso a la educación, a la protección y a una vida digna.

Quiero imaginar un mundo donde ningún niño tenga que levantarse de madrugada para trabajar. Un mundo donde las únicas preocupaciones de la infancia sean aprender, jugar, crecer y ser feliz.

Porque la infancia no debería ser una etapa de sacrificio.

La infancia debería ser un derecho.

Y mientras exista un solo niño privado de ella, todavía tendremos mucho trabajo por hacer como sociedad.

Este 12 de junio no quiero quedarme únicamente con una fecha conmemorativa. Quiero quedarme con un compromiso. El compromiso de seguir sensibilizando, de seguir educando y de seguir defendiendo el derecho de todos los niños del mundo a vivir plenamente su infancia.

Porque ningún niño debería trabajar para sobrevivir.

Porque cada niño merece una oportunidad.

Porque cada infancia importa.

Mauricio García Jorquera
Coordinador General
ONG Recicla-Alicante

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